El sindicato La Bancaria realizó varias jornadas de protesta contra la entidad denunciando despidos encubiertos y aprietes.
El martes pasado se llevó a cabo una nueva jornada de protesta en las sucursales de todo el país del Banco Santander convocada por el gremio La Bancaria. La medida fue realizada en el marco del plan de acción “ante los reiterados atropellos que la entidad viene cometiendo”.
Los trabajadores iniciaron las medidas el pasado 26 de junio con una masiva asamblea en la sede central del banco denunciando que “no están dispuestos a ceder frente al ajuste y la violencia laboral”.
Según el comunicado del sindicato “el plan de acción continuará en todo el país, con asambleas y movilizaciones escalonadas”. En ese marco, mañana martes se realizará una nueva jornada de asambleas durante 3 horas y al día siguiente se movilizaran a la embajada de España en la ciudad de Buenos Aires.
“Si la empresa no revierte esta política de ataques, las medidas se profundizarán hasta alcanzar una respuesta integral y justa. ¡Basta, Santander! ¡Los derechos de los trabajadores y trabajadoras no se negocian!”, sentenciaron desde el gremio.
Sergio Palazzo, su secretario general, advirtió que los bancos “se sienten envalentonados por el contexto político y avanzan sin límites”. Y aclaró: “vamos a defender a cada compañero con firmeza y dentro de la ley”.

Nada de crisis
En la actualidad, el Santander es el 3er mayor banco de Argentina en cantidad de activos (20.000 millones de pesos) según el BCRA, y se encuentra entre los primeros 30 bancos más grandes del mundo según Forbes.
Desde hace varios años la entidad está reestructurando su modelo de negocios financieros ocasionando cierres y despidos en sucursales de todo el mundo. De hecho, la semana pasada la filial de Gran Bretaña disminuyó el horario de atención al público, en paralelo a un plan de clausura de 95 de las 444 sucursales en el país.
Las asociaciones que nuclean a grandes bancos que operan en el país exigieron a los candidatos a presidente responsabilidad en sus campañas.
El proceso de reorganización anunciado también contempla el despido de 650 trabajadores, además de la relocalización o trabajo remoto de otros empleados.
Lejos de pasar una crisis, el grupo se lanza a la compra de otras entidades como la filial británica de Sabadell, TSB, por alrededor de 3.400 millones de euros, según informaron en el medio Europa Press.
A su vez, en Argentina el negocio no se reduce al sector privado. El pasado 4 de julio, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, contrató por medio del decreto Nº 1.433 al Santander como “agente colocador” de deuda en el mercado de capitales para obtener financiamiento por aproximadamente 1.000 millones de dólares para la provincia.