El inicio de cursado encontró a los docentes reclamando nuevamente contra los salarios de pobreza y en rechazo a la reforma laboral.
El ciclo lectivo 2026 inicia en un contexto de paro ante la falta de infraestructura y condiciones de salario digno para docentes de las instituciones educativas.
La medida fue convocada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) en el marco de un Congreso Nacional, donde se decidió además la convocatoria de movilizaciones que se visibilizaron el lunes 2 en todo el país.
A su vez, entre los principales reclamos de los trabajadores se incluyen la defensa de los regímenes jubilatorios docentes y el rechazo a la Ley de Modernización Laboral y al proyecto de Ley de Libertad Educativa.
También reclamaron la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) que representaba entre un 8% y un 15% de los sueldos y fue eliminado hace dos años por el Gobierno Nacional.
Desde la CTERA denunciaron que el ajuste en educación en estos dos años fue mayor que el promedio del ajuste fiscal en toda la administración nacional, estimado en 28,8%, lo que genera que el salario docente sea uno de los más bajos de los últimos 20 años.
En Córdoba el paro contó con la adhesión de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) quien rechazó dos instancias de propuesta salarial presentadas por el Gobierno de la provincia y llamó a un paro provincial el próximo 9 y 11 de marzo.
“Las 26 delegaciones trajeron la no aceptación de la propuesta salarial con medidas de acción directa”, señaló al respecto Roberto Cristalli, secretario general de la UEPC, quien además indicó que el acatamiento al paro “rondó entre el 70 y el 80%” en la provincia.

La propuesta del gobierno “contiene un primer mes en negro y establece que el ajuste se aplique siempre a mes vencido, de manera que los ingresos quedaran siempre por detrás de la suba de precios”, precisó el secretario general de la UEPC Capital, Franco Boczkowski, al informar las medidas que incluyó una movilización en la ciudad de Córdoba.
La oferta del gobernador, además incluía la suspensión del Fondo Solidario de Atención para Enfermedades Emergentes (Fosaet) hasta junio de 2026.
El gremio SADOP, que nuclea a trabajadores docentes del sector privado, también adhirió a la medida de fuerza.
El paro fue a nivel nacional abarcando el cese de clases en 16 provincias: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones, Río Negro y San Juan.
El pasado miércoles, los docentes catamarqueños le dieron continuidad y profundidad al conflicto con una nueva movilización por las calles de la capital provincial en rechazo a la oferta salarial presentada por el gobierno. Frente a la Casa de Gobierno, un grupo de docentes decidió realizar un acampe y vigilia a la espera de una nueva instancia de diálogo con las autoridades provinciales.

Universitarios se aproximan al paro por tiempo indeterminado
La situación atraviesa todos los ámbitos educativos. Por ello, las universidades nacionales también se encuentran expresando el estado de conflicto luego de que el Gobierno Nacional no aplique la Ley de Financiamiento Universitario y envíe al Congreso un documento que busca reformar el proyecto previamente aprobado y ratificado por ambas cámaras legislativas.
Ante esto, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) realizó un plenario y aprobó como medida una semana de paro del 16 al 22 de marzo, en la que pidieron por la aplicación de la ley y declararon sesión permanente ante el inminente tratamiento del proyecto.
Además, denunciaron que el nuevo proyecto del Gobierno propone una recomposición del 12% del salario frente a una pérdida estimada del 55%.
En ese marco, la Agrupación Gremial Docente de la UBA definió un paro por “tiempo indeterminado” hasta que se haga efectiva la Ley de Financiamiento Universitario y se concrete el pago de un aumento del 51% adeudado por la recomposición salarial.
Medidas provinciales
En esa sintonía, los trabajadores de las tres universidades de la provincia también sumaron medidas de fuerza en los últimos días.
APUVIM, el gremio no docente de la UNVM, realizó una asamblea seguida de un paro sin asistencia a los lugares de trabajo el pasado viernes 27 ante la reforma laboral.
Los no docentes expresaron en redes sociales su rechazo al proyecto ya que “no se trata de una modernización sino de un retroceso profundo que pone en riesgo derechos conquistados y el futuro del trabajo en nuestro país”, según indicaron.
Por su parte, el gremio docente ADIUVIM realizó una reunión docente el miércoles 4 en la cual resolvió declarar estado de alerta y convocar a una asamblea el próximo jueves 12 y paro docente del 16 al 18 de marzo.
En un comunicado los docentes se manifestaron “en alerta frente al intento del gobierno nacional de modificar la Ley de Financiamiento Universitario. Hoy pretenden desmantelarla para imponer un ajuste brutal.
“El cuadro es de asfixia presupuestaria y salarial. Con un presupuesto en mínimos históricos, el 60% de la docencia universitaria percibe salarios por debajo de la línea de pobreza”, denunciaron.
Por otra parte, se llevó a cabo la primera sesión del año del Consejo Superior de la UNVM. Allí se aprobó por unanimidad la emergencia presupuestaria y salarial de la institución, como así también la exigencia de la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
A su vez, el gremio de los docentes e investigadores de la UNC, ADIUC, realizó una asamblea en la cual definieron un paro por tiempo indeterminado a partir del lunes 16 de marzo y la no toma de exámenes a partir del 2 de marzo, con asambleas periódicas y movilización.
En Río Cuarto, la Asociación Gremial Docente resolvió en asamblea un paro total sin asistencia a los lugares de trabajo del 2 al 13 de marzo “en reclamo por el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario”, afectando la toma de exámenes y el inicio del cuatrimestre.


