Fuerzas armadas, privatizaciones, ajuste y acuerdos comerciales forman parte del plan “soberano” del Gobierno Nacional en el marco de un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas.
El pasado 2 de abril, en el acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas en la ciudad de Buenos Aires, el presidente Javier Milei se comprometió con la “reconstrucción de las Fuerzas Armadas” del país.
Según el mandatario, para llevarlo a cabo “se destinará el 10% de los ingresos fiscales provenientes de las privatizaciones a la compra de armamento y bienes de capital para fortalecer nuestro sistema de defensa nacional”.
Lo cierto es que el incremento de los recursos destinados a las fuerzas de seguridad implica sobre todo fortalecer el equipamiento represivo para los operativos de seguridad interna, pero la realidad del personal tanto civil como militar dista de obtener beneficios de ello.
El propio presidente reconoció “que hay una deuda en lo salarial con las fuerzas”, además de la obra social militar en la cual se está llevando a cabo “una reorganización institucional” que “limita el gasto administrativo y garantiza una transición ordenada”.
La disputa por la soberanía privada
Por otro lado, el lunes de esta semana, el presidente se reunió en la Casa Rosada con el mandatario de Chile, José Antonio Kast, en el marco de una nueva conmemoración del aniversario de la Batalla de Maipú.
Allí, el recién asumido Kast reiteró su respaldo “a los legítimos derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.

Según el comunicado conjunto, ambos países afirmaron “la necesidad de que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido reanuden las negociaciones a fin de encontrar, a la mayor brevedad posible, una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía”.
Dichas declaraciones se dieron en la misma reunión en la cual acordaron trabajar conjuntamente con el fin de “generar mejores condiciones para la atracción de inversiones recíprocas y externas; la expansión del comercio bilateral, regional y hacia terceros mercados; la integración y complementación energética y minera y la generación de oportunidades para el sector privado”.
De esta manera, la soberanía queda definida como la posibilidad del sector privado, y los gobiernos que responden a sus intereses, de llevar a cabo medidas que favorezcan el desarrollo de los mercados en estos territorios.
Sin embargo, la defensa de los negocios disfrazados de reclamos soberanos originan un conflicto de intereses de carácter histórico e internacional que involucra a grandes empresas y los gobiernos de sus respectivos países.
Así lo manifestó la Cancillería el año pasado quien expresó “su más enérgico rechazo” al anuncio de inversión de las firmas Rockhopper Exploration Plc, de origen británico, y Navitas Petroleum Development and Production, de origen israelí, para el desarrollo del yacimiento “Sea Lion” ubicado costa afuera de las Islas Malvinas.

La Fase 1 del proyecto anunciado por las firmas en diciembre del año pasado planea producir 55.000 barriles diarios para 2028 e involucra una inversión total superior a los 2.100 millones de dólares.
Posición y recursos en juego
Ante este escenario y en el marco del Día de los Veteranos y Caídos, desde Tribuna conversamos con el director del Observatorio Malvinas y docente de la Universidad Nacional de Villa María, Mariano Andreis, quien comentó que el territorio de las Islas y el mar que las rodea “son un engranaje fundamental de todo el sistema internacional, una de las piezas claves para controlar el transporte comercial marítimo”.
Dando cuenta de ello, luego de la Guerra “los ingleses se apropiaron de manera ilegal de 200 millas adyacentes a las islas, cosa que antes de la guerra no las tenían” con el fin de llevar a cabo el desarrollo de sus actividades económicas amparadas en la presencia militar. Cuestión que se sostiene hasta el presente.
Hoy, 2 de abril, se conmemora a veteranos y caídos de la Guerra de Malvinas y el Atlántico Sur. Este nuevo aniversario nos permite reflexionar sobre el papel que cumplió en la historia y el deber soberano de la actualidad. La Guerra de Malvinas es el enfrentamiento bélico acontecido durante el año 1982 en el […]
Por su lado, Ulises Anil, integrante del Observatorio y estudiante universitario, comentó que “mucho antes del conflicto bélico el Reino Unido llevaba a cabo diferentes expediciones para descubrir realmente qué recursos había y cómo se podían explotar”.
Según un cálculo hecho por investigaciones de 1972 “se estima que en el territorio circundante a las islas existen grandes cantidades de petróleo, calculando entre dos y tres vacas muertas”, añadieron, explicando el gran interés de control por parte de las potencias imperialistas.
Además, Anil comentó que estudios recientes afirman que “solamente la explotación petrolera en un mal año podría dar entre 1000 y 1200 millones de dólares, y en un buen año ese monto podría multiplicarse por seis”.


