Transportistas de todo el país pusieron contra las cuerdas al sector con un contundente paro en plena época de cosecha.
Las protestas se extendieron en más de 40 puntos de los corredores de los principales puertos del país en reclamo de un aumento tarifario urgente, debido a las recientes subas del combustible.
“Estamos en la ruta porque esto ya no da para más”, lamentó Carlos Geneiro, secretario general de Unión Nacional de Transportistas y Afines de la República Argentina (Untra). “El combustible se llevó todo: entre el 60 y el 65% del flete se nos va ahí. Lo que pedimos es una recomposición real de la tarifa para poder trabajar”, añadió.
Según la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) el combustible subió un 24,7% en el mes de marzo, acumulando un alza interanual del 48%.
Con el correr de los meses la situación económica para los trabajadores no da tregua, a pesar de los anunciados repuntes por parte de los funcionarios públicos.
Sin embargo, desde el otro lado de la mesa, conformada por representantes de las cámaras acopiadoras, se ofreció apenas un 10%.
Daniel Asseff, asesor de la Federación de Acopiadores, argumentó que “tirar aumentos más altos en este contexto puede generar distorsiones muy grandes en toda la cadena”. “Entendemos el reclamo por el gasoil, pero también tenemos que ser prudentes: ofrecimos un 10% y volver a sentarnos en diez días para ver cómo evoluciona el combustible”, explicó.
Las medidas de fuerza, iniciadas el pasado 7 de abril, se extendieron por más de dos semanas, luego de que el sector rechazara la oferta impulsada por las cámaras representantes de acopiadores y productores.
En este marco, el Centro de Exportadores de Cereales (Cec) manifestó su extrema preocupación ante la paralización de las terminales portuarias, denunciando que las “prácticas abusivas” de los transportistas hicieron “colapsar” las operaciones de exportación, impidiendo el flujo normal de los granos y sus derivados hacia los mercados internacionales.
Las practicas extorsivas de los transportistas autoconvocados de la Provincia de Buenos Aires han hecho colapsar las operaciones de exportación en los puertos de Bahia Blanca y en Necochea.
La situacion es insostenible: los barcos no están viniendo a cargar a la Argentina, por lo…— Centro de Exportadores de Cereales (CEC) (@exportcereales) April 14, 2026
En la provincia de Córdoba, se registraron acciones en Huinca Renancó, Buchardo, La Carlota, Laboulaye, Sampacho, Vicuña Mackenna, Río Cuarto, entre más de 20 puntos de conflicto.
Con el paso de los días, la tensión llegó hasta el punto de que la Bolsa de Cereales y el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca anunciaran la movilización de fuerzas armadas federales para “brindar condiciones de seguridad para que transportistas, despachantes y choferes puedan retomar las tareas de carga y descarga de mercadería”, y de esta forma “salvaguardar el derecho constitucional al trabajo”.
Tras varios días de piquetes, la mayoría de los transportistas de cereales fueron levantando la medida de fuerza el viernes pasado tras negociaciones locales o provinciales que derivaron en acuerdos de aumentos que rondan entre 12% y 14%.
“Se levanta el piquete, acabamos de arreglar. No era lo que pretendíamos, es un mal arreglo, pero bueno, es así”, se resignó Gustavo Rebella, secretario gremial de la Federación Cordobesa del Transporte Automotor de Cargas.

Como saldo, la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) informó que la interrupción del flujo logístico dejó a 31 buques en espera y paralizó el embarque de entre 700.000 y 1,5 millones de toneladas de granos.
“Esta situación implica que al menos 450 millones de dólares –con sus correspondientes impuestos– no ingresaron al país en esos días, afectando gravemente a productores, acopios, cooperativas, industrias, exportadores y a los mismos transportistas, deteriorando la cadena de pagos y la competitividad nacional”, estimó la entidad en un comunicado.
Sin embargo, un grupo de transportistas continúa el conflicto bloqueando el puerto de Quequén, en Necochea, provincia de Buenos Aires.
El día martes se realizó una reunión entre gremios del transporte, entidades del sector y sindicatos portuarios de Necochea, donde denunciaron que el aumento del 14% fue difundido sin consenso dentro de la mesa provincial y de forma discrecional.
En ese marco, las entidades reclamaron la reapertura inmediata de la mesa de negociación en el ámbito provincial, con el objetivo de acordar una tarifa que refleje los costos reales del sector.
Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, la producción total de granos para esta temporada alcanzaría las 158 millones de toneladas, un 14% más que en el ciclo anterior.
Momentos criticos
Las medidas se dan en un contexto en el que el sector se encuentra en plena temporada de cosecha gruesa, el momento más crítico del calendario rural. De esta manera, el transporte se muestra como el cuello de botella que tensiona el tránsito entre la producción agropecuaria y las terminales portuarias.
En un extremo de la cadena se encuentran los grupos industriales que concentran la producción y el acopio, como la Aceitera General Deheza, Adecoagro o Molinos Agro. Del otro, multinacionales como Cargill, Bunge, ADM y Louis Dreyfus Company, que compran el grano, lo procesan y operan logísticamente los puertos y las terminales para la exportación.
Sin embargo, estos últimos son los únicos actores de la cadena que no forman parte de las mesas de negociación, pese a que detentan la infraestructura y las condiciones financieras que determinan el lugar del país en el mercado internacional.
Mientras tanto, los transportistas apuntan contra los productores y las acopiadoras, y estos, reclaman al Estado para reducir la presión impositiva. Pero para los grandes jugadores, la situación representa apenas una pequeña disrupción de su lucrativo negocio.
Detrás de las grandes empresas, las entidades agrarias y los productores que usualmente vemos en las protestas en las rutas, se encuentran los trabajadores, la fuerza indispensable para la creación de todas las riquezas en los campos argentinos. Según un informe de la Fundación FADA, en 2018 las cadenas agroindustriales aglutinaban 3.716.317 trabajadores, representando el […]


