Gremios y estudiantes no bajan los brazos en la pelea por el financiamiento universitario mientras se prepara una marcha para el 12 de mayo.
Desde que arrancó el año el conjunto de los actores del sistema educativo fueron protagonistas de reclamos contra la política del gobierno provincial y nacional. Los motivos van desde la pelea contra el ajuste salarial, la precarización laboral y el desfinanciamiento que impacta en infraestructura afectando las condiciones de acceso.
En ese contexto, algunos hechos de las últimas semanas marcan la agenda de un sector que, marcado por las condiciones de extrema precariedad, no logra torcer la situación a su favor.
Juntos, ¿contra quién?
El pasado martes se realizó una conferencia de prensa convocada por la seccional Villa Maria de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). De la misma participaron estudiantes, trabajadores universitarios, periodistas y jubilados.
Con sus intervenciones los presentes retrataron una situación común: salarios por debajo de la pobreza, desfinanciamiento a programas de apoyo y fomento sectorial, becas congeladas, entre otros puntos, que componen un combo asfixiante para el funcionamiento de universidades y sectores públicos.
Por parte del gremio de los nodocentes de la Universidad Nacional de Villa María (APUVIM), intervino el secretario general, Diego Vilches, quién vinculó la situación salarial con el interés político del gobierno.
“La intencionalidad de este gobierno es imponer un modelo de Estado. Hay una planificación en clave regional contra el estado de bienestar y la democracia”, sostuvo Vilches. Mientras consideró que: “lo que está en juego es la visión de un estado democrático. Este gobierno vino a favor de las libertades pero sólo las recorta”, enumerando al trabajo, salud y educación como focos principales.
El gobierno continúa operando en la timba financiera con la justificación de hacerlo para conseguir recursos para el financiamiento educativo, mientras suspende la recomposición salarial de los trabajadores universitarios.
Detalló que el salario inicial de un nodocente es de $680.000: “Un alquiler sale $450.000 ¿Cómo puede vivir con eso un trabajador?”. Además, expresó que la imposibilidad de la cobertura de necesidades básicas torna más compleja la pelea aunque apuntaló que es necesario “salir de la resistencia para ir hacia una estrategia amplia”.
Por la parte estudiantil, Agostina Boiero y Antonella Menotta comentaron que estudiantes y trabajadores están “sufriendo el ajuste del gasto público”. “El pueblo trabajador financia la fiesta de unos pocos” mientras tanto “paga la deuda externa a través de impuestos y sufre el deterioro sistemático de sus condiciones de vida”, expresaron.
Remarcaron que la unidad también se debe dar contra “los actores del sector financiero quienes endeudan a los trabajadores, estudiantes, comerciantes, productores, transportistas y pequeños industriales; a través del crédito y los instrumentos de deuda”.

Progresar: un caso del ajuste
Un ejemplo del golpe al bolsillo de estudiantes se vió reflejado en la evolución de las Becas PROGRESAR fijadas actualmente en $35.000.
Según la Secretaría de Educación Nacional la misma se presenta como “una beca educativa que acompaña a los jóvenes para que terminen la educación obligatoria, continúen estudios en el nivel superior y se formen profesionalmente”.
Datos relevados por CEPA muestran que, entre 2022 y 2023 el programa alcanzó sus máximos históricos, con 1.697.663 y 1.870.986 inscriptos, respectivamente.
Sin embargo, “la política de ajuste implementada por el gobierno de La Libertad Avanza impactó fuertemente en el programa. Para el cuarto trimestre de 2024, a menos de un año del inicio de la nueva gestión, la cantidad de beneficiarios se redujo en 511.712 hasta llegar a 1.359.274 (-27,3%)”.

Acciones
Con el foco puesto en garantizar el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario continuarán las acciones de protesta y visibilización durante las próximas semanas.
Por caso, este jueves se realizaron a nivel nacional paros, clases públicas y acciones de visibilización con adhesión de los gremios de la UNVM.
Desde comienzo de año resuenan en la ciudad reclamos desde los ámbitos educativos que comparten las problemáticas salariales y presupuestarias.
Según expresó la Fedun en un comunicado, “luego de 17 meses consecutivos de pérdida salarial, exigimos que se convoque a paritarias de manera urgente y se cumpla con la Ley, que fue aprobada por el Congreso y posteriormente ratificada por la justicia”.
Por su parte, desde el 6 de abril, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) organizó “Carpas por la Universidad y la Soberanía” reclamando el cumplimiento de la ley mencionada.
Al respecto el gremio esgrimió que “retoma así un método de lucha gremial utilizado durante los años del menemismo, cuando la ‘Carpa Blanca’ fue uno de los símbolos más importantes de resistencia contra el neoliberalismo y el desfinanciamiento de la educación pública en Argentina”.
La misma se replicó en CABA, San Juan, Corrientes, Chaco, Rosario, Mar del Plata, Chilecito, Santiago del Estero, San Juan y Córdoba.
Además, todos los actores gremiales que conforman el Frente de Sindicatos de las Universidades Nacional junto a la Federación de Estudiantes Universitarios y el consejo de rectores (CIN) convocaron a una movilización para el 12 de mayo.
Al cierre de esta edición no se conocieron detalles respecto al cronograma local de convocatoria.


