En el marco del día del trabajador se llevaron a cabo distintos actos de centrales obreras y partidos políticos. Las estrategias principales se dirimen entre diálogo y confrontación con el Gobierno Nacional.
El primer acto fue realizado en la Ciudad de Buenos Aires el 29 de abril por la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma en el 30° aniversario de su fundación. En la apertura reprodujeron un video que enuncia el deber de “reconstruir el protagonismo popular para sanar nuestra democracia”.
Democratismo sindical
Allí leyeron el documento conjunto en el que se proponen “enfrentar un proyecto de gobierno que, bajo formas democráticas, retoma lineamientos económicos y sociales de la dictadura”.
El diputado nacional por el Frente de Todos y secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, convocó a una movilización el próximo 22 de mayo donde se va a proponer un programa y apeló a la unidad con otros gremios señalando la presencia de Abel Furlan, secretario general de la UOM y parte del FreSU.
También instó a los gremios de la CGT para que “tomen el camino de confrontar con el gobierno en la calle” pensando en las elecciones del año próximo. Para el dirigente gremial “hay que ganar las elecciones con el pueblo movilizado” contando con “una alternativa mejor, construida en la calle y de la lucha de la clase trabajadora”.

A su turno, Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la CTA Autónoma, habló de que “nuestra unidad es también una convocatoria a todas la organizaciones dispuestas a luchar, no solamente para criticar a Milei o al facismo, sino también a pelear para vencer, para triunfar, no esperar solamente los procesos electorales para reafirmarnos en nuestras convicciones democráticas”.
“Hay que unirse en la pelea porque este gobierno no se va a ir solo, hay que organizar la rebelión, generar las condiciones para que un juicio político termine cuanto antes de tanta mierda de gobierno”, sentenció.
El fantasma del “poné la fecha”
Al día siguiente, la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un acto y concentración en Plaza de Mayo bajo la consigna “El trabajo es con derechos o es esclavo”, que incluyó un homenaje al Papa Francisco. Su conducción, con distintos matices, coincide en formar parte de un espacio de oposición al gobierno nacional.
En el palco estuvieron los secretarios generales de los sindicatos que la componen. Mientras que debajo se hicieron presentes referentes políticos de distintas facciones del peronismo, y alrededor de 10.000 personas situadas detrás de la valla.
En el escenario, entre gritos de “poné la fecha” y “paro general”, dieron su discurso Octavio Argüello (Camioneros), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Jorge Sola (Seguros), el triunvirato a cargo de la central obrera. El primero de ellos apuntó directamente al Gobierno Nacional: “no se soporta más que siga ajustando al pueblo y robandole su dignidad”.
Además lo calificó de “corrupto y explotador” y pidió un “pueblo unido” ya que “es la única forma es que vamos a poder terminar con este flagelo”. “No abandonemos nuestro espíritu de lucha, vayamos a profundizar los conflictos, se terminó la paciencia”, sentenció Argüello.
Por su parte, Jerónimo, denunció que “las políticas económicas que impulsa este gobierno golpean directamente a los trabajadores y trabajadoras, a los jubilados y a las pymes”. Para el dirigente, la central debe “marcar un límite a este gobierno”. “Esta movilización está diciendo algo claro: el movimiento obrero está unido, está organizado y no va a retroceder”, sentenció.
Por último, Sola dijo que el gobierno está “encerrado en sus ideas” y “divorciado del diálogo que una vez y otra hemos reclamado”. Sin embargo, insistió en “la cultura del encuentro con quien piensa distinto”.
Ante ello, propuso “creatividad” e “imaginación” para ser “capaces de crear futuro”, lo que concretamente significa “ir hacia un nuevo contrato social” y que “la justicia social sea lo importante en un nuevo gobierno”.
Programa de gobierno
El mismo 1 de mayo, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) convocó a un Congreso con la presencia de 1200 delegados pertenecientes a gremios como la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Federación de Aceiteros y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), entre otros.
Luego del evento publicaron su Programa titulado “Unidad, lucha y rebeldía para recuperar la Patria” donde asumen la responsabilidad de “no limitarse a la defensa reivindicativa laboral, sino levantar una propuesta para el conjunto de la Nación”.
También denunciaron que “bajo el discurso de la libertad, se busca debilitar al trabajo organizado, fragmentar a la sociedad y consolidar privilegios para los sectores más concentrados del poder económico”.

Apuntaron contra quienes “proponen bajar la cabeza, aguantar y esperar tiempos mejores apostando a una solución electoral”. En cambio, proponen “fortalecer la unidad, ampliar el FreSU, multiplicar la organización desde los lugares de trabajo y construir un plan de acción sostenido”.
Finalmente plantearon un programa de medidas agrupadas en los siguientes ítems: Salario digno y distribución de la riqueza, Trabajo con derechos frente a la precarización, Producción nacional, industria y desarrollo, Soberanía nacional y control de los recursos estratégicos, entre otros.
“Queremos que la voz de las y los trabajadores no sea solamente una voz de protesta. Queremos que vuelva a ser, como en los grandes momentos de nuestra historia, una voz de propuesta para reconstruir la Argentina”, sentenciaron.
A la izquierda de las elecciones
Los partidos de izquierda nucleados en el Frente de Izquierda Unidad (FIT-U) realizaron ese mismo día dos actos en simultáneo: uno, en el Estadio de Ferro conducido por el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) con la presencia de unos 2000 militantes; y otro, en la Plaza de Mayo, llevado a cabo por el MST, Izquierda Socialista (IS) y Partido Obrero (PO).
En el primero, la oradora que cerró el acto fue la diputada Miriam Bregman, quien instó a los militantes a “ir a los lugares de trabajo, de estudio, en los barrios” a llevar la idea de reunirse “para discutir cómo derrotar a Milei”.

“Llegó el momento de construir un nuevo movimiento histórico de los trabajadores que se organice desde abajo, [como] partido de la clase trabajadora, un movimiento por un partido de la nueva clase trabajadora”, concluyó.
En el acto de Plaza de Mayo, con la presencia de unas 3000 personas, en el final tomaron la palabra Juan Carlos Giordano (IS), Gabriel Solano (PO) y Alejandro Bodart (MST), quienes denunciaron al gobierno nacional y al peronismo.
Por su parte Bodart, propuso avanzar en la construcción de “un partido único, con libertad de tendencias”, pero también “abierto a ambientalistas, a quienes luchan en los lugares de trabajo, de estudio, y a quienes enfrentan el gobierno”.


